EL LOCO Y EL ESPEJO

Esto era un tipo que ya desvariaba bastante, y en un escaparate se vio reflejado. El muy loco no lo entendió y se pasó el día pensando de qué conocía al tipo ese. Ya de noche de repente se dio cuenta de algo y gritó: -¡Al fin!, ya lo se, es el que veo cuando voy a la barbería y se corta el pelo delante de mi.